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Hipertensión Arterial: ¿Que es, cuales son las causas y su tratamiento?

Hipertensión arterial
Hipertensión Arterial: ¿Que es, cuales son las causas y su tratamiento?
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La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que se produce por el aumento de la presión que ejerce la sangre sobre las arterias. Aunque es una enfermedad que no presenta síntomas por mucho tiempo, es necesario consultar al médico y recibir un tratamiento, de no hacerlo esto puede desencadenar en complicaciones como infartos, accidentes cerebrovasculares, daños renales y oculares, entre otras.

En este artículo explicaremos un poco más que es la hipertensión arterial, cuáles son sus principales causas, su tratamiento y algunas recomendaciones para poner en práctica.

¿Qué es la Hipertensión Arterial?

La Hipertensión Arterial, es un “trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear”.

La OMS explica que cuando el corazón late (tensión sistólica) la tensión arterial normal en un adulto es de 120 mm Hg. Por otro lado, mientras el corazón se relaja (tensión diastólica) dicha tensión es de 80 mm Hg.

Para considerar hipertensión arterial, una persona debe presentar una tensión sistólica igual o superior a 140 mm Hg o una tensión diastólica igual o superior a 90 mm Hg.

Enfermedad cardiovascular Hipertensión arterial

¿Cuales son las causas de la Hipertensión Arterial?

Son numerosas las causas de la Hipertensión Arterial, existen muchos factores que contribuyen al desarrollo y complicación de esta patología en los individuos.

Poco se conocen las causas específicas que provocan la hipertensión arterial. Sin embargo, expertos han relacionado algunos factores comunes que están presentes en las personas que sufren este trastorno.

Dichos factores pueden dividirse en dos: los no modificables, que hacen referencia a la genética, sexo y edad; y los modificables, como hábitos, ambientes y costumbres.

En cuanto a las no modificables algunas de las causas son:

  • Que un familiar de primer grado tenga esta patología
  • El hombre tiende a ser más propenso que la mujer a desarrollar este trastorno, sin embargo las mujeres pueden llegar a sufrir hipertensión arterial cuando llegan a la menopausia.
  • La edad también juega un papel importante para padecer la hipertensión arterial, entre mayor sea la persona es más propensa a sufrirla.

En cuanto a las causas modificables algunas de las causas son:

  • Las personas que sufren de sobrepeso están más propensas a sufrir esta patología.
  • De igual manera, aquellas personas que sufran enfermedades como la enfermedad renal poliquística, renal crónica y el síndrome de LiddleEstenosis de la arteria renal.
  • Las mujeres que toman anticonceptivos orales pueden desarrollar hipertensión
  • Personas que consuman alcohol, drogas, antiinflamatorios y nicotina.
  • Enfermedades como hipertiroidismo o hipotiroidismo, hipercalcemia, hiperparatiroidismo, acromegalia y apnea obstructiva del sueño.

¿Cuáles son sus síntomas?

Algunas personas pueden pasar años padeciendo hipertensión arterial sin tener algún síntoma. Son pocas las que con este trastorno presentan dolores de cabeza, dificultad para respirar y sangrados por la nariz.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos signos no son específicos y no se presentan hasta que la persona presente una tensión arterial en una etapa grave.

A continuación otros síntomas que podrían indicar que presenta tensión arterial alta:

  • Náuseas
  • Dolor en la nuca
  • Somnolencia
  • Visión doble
  • Palpitaciones cardíacas
  • Pequeños puntos de sangre en los ojos.

Cabe recordar, que estos síntomas se presentan cuando la tensión arterial está muy alta, por lo que lo ideal es asistir al médico y realizarse los exámenes correspondientes para determinar si dichos síntomas están relacionados o no con la hipertensión arterial.

Clasificación de la Hipertensión Arterial:

Como habíamos mencionado, la hipertensión se diagnostica cuando la presión arterial es mayor a 140 / 90 mmHg, pero estudios han revelado que la hipertensión arterial se puede dividir en grados 1, 2 o 3.

La hipertensión arterial generalmente se clasifica como primaria, esencial o idiopática cuando la tensión arterial es constantemente mayor de lo normal sin presentar una causa subyacente conocida.

Cuando se define como secundaria significa que la tensión arterial es elevada como “resultado de una causa subyacente identificable, frecuentemente corregible”.

De igual manera, diferenciamos otras cuatro clasificaciones de hipertensión. Los cuales son:

  • Hipertensión resistente o refractaria al tratamiento: esta representa una aumento de la tensión arterial que se mantiene por encima de los valores establecidos como objetivo aunque el paciente reciba tratamiento, ya sea farmacológico y no farmacológico. Los pacientes que padecen este tipo de hipertensión deben ser remitidos con un especialista.
  • Hipertensión de Bata Blanca: este tipo de hipertensión está asociada con anormalidades cardiacas, renales y metabólicas. “Es la condición en la cual la presión arterial medida en el consultorio está constantemente en el rango hipertenso, mientras que los valores medidos de MAPA o domiciliarios siempre están en rango normotenso”.
  • Hipertensión oculta: en esta el paciente presenta cifras tensionales normales durante la consulta, mientras que presenta valores medios de monitoreo ambulatorio de presión arterial (MAPA) en rango hipertenso.
  • Hipertensión sistólica aislada: en esta la tensión sistólica es mayor de 140 mm Hg y la tensión diastólica es mayor de 90 mm Hg. De igual manera, según señala el artículo esta tiende a subir con la edad y por encima de los 60 años es una forma común de hipertensión.

Hipertensión Arterial Pulmonar:

Una enfermedad que está relacionada con la hipertensión arterial, es la hipertensión arterial pulmonar (HAP). Este trastorno es bastante grave e incurable, sin embargo en la actualidad existen algunos tratamientos que pueden dar una mejor calidad de vida a las personas que la padecen.

Pero, ¿qué es la hipertensión arterial pulmonar? El origen de este padecimiento se encuentra en una elevada presión sanguínea en las arterias que van del corazón a los pulmones, y que son conocidas como las arterias pulmonares. Cuando se presenta un aumento en la tensión arterial, se ejerce una presión sobre el corazón que provoca finalmente el colapso del lado derecho.

La HAP afecta entre 15 y 50 personas por millón de habitantes y puede afectar a cualquier persona, sin embargo suele presentarse más frecuentemente en las mujeres de entre 30 y 50 años.

Al igual que la hipertensión arterial, es complicado identificar la HAP en especial en su estado inicial, ya que los síntomas que suele presentar son similares a los de otras enfermedades cardíacas y pulmonares.

Algunos de los síntomas relacionados con la hipertensión arterial pulmonar son:

  • Quedarse sin aliento en especial cuando se realiza alguna actividad física
  • Cansancio
  • Pulso acelerado o irregular
  • Hinchazón en los tobillos o las piernas
  • Presión o dolor en el pecho

Hipertensión Arterial en niños:

En los niños la hipertensión arterial se detecta cuando la tensión arterial es igual o mayor que la del 95% de los niños de la misma edad, sexo o estatura, ya que a medida que los menores crecen la presión va cambiando, por lo que no existe una referencia para indicar que un menor sufre este trastorno.

En menores de edad, la hipertensión arterial no suele presentar síntomas y sus causas, por lo general, están asociadas con enfermedades como defectos cardíacos, enfermedades renales, trastornos genéticos y hormonales.

De igual manera expertos señalan que la presión arterial alta se presenta por los mismos motivos que en los adultos. Por ejemplo el sobrepeso, mala alimentación y falta de actividad física.

Sin embargo, los médicos recomiendan controlar la tensión arterial alta en los niños a partir de los 3 años, así como en los menores que hayan nacido prematuros o con bajo peso, es ideal iniciar los controles durante su infancia.

Finalmente, para prevenir el desarrollo de esta enfermedad los padres deben realizar algunos cambios en el estilo de vida del menor como por ejemplo:

  • Iniciar una dieta saludable
  • Incentivar la actividad física
  • Controlar el peso

Cabe recordar que todas estas medidas deben estar consultadas previamente con el médico.

Riesgos y complicaciones de la Hipertensión Arterial:

La hipertensión arterial suele estar asociada con las enfermedades cardiovasculares, por lo que uno de los factores de riesgo es padecer infartos de miocardio o infarto cerebral. Por ello es necesario tratar esta enfermedad según las indicaciones médicas y tan pronto como sea posible.

Además, es necesario reconocer que la hipertensión es un indicador de que algún órgano del cuerpo, o muchos, están corriendo el riesgo de sufrir algún tipo de lesión. Expertos han reconocido que los principales órganos que se ven afectados con este trastorno son el corazón, los riñones, el cerebro y las arterias.

Por ejemplo, se ha detectado que la tensión alta no tratada y controlada a lo largo del tiempo puede desembocar en una insuficiencia renal. En cuanto a las arterias, la hipertensión llega a deteriorarlas lo que produce un endurecimiento y estrechez de estas.

Diagnóstico y tratamiento:

Para detectar si se padece o no esta enfermedad después de presentar algunos síntomas, es necesario visitar al médico para que este determine a través de exámenes si se padece el trastorno o no.

Para ello, el médico o especialista hará uso de un brazalete inflable alrededor del brazo y medirá la tensión arterial a través de un tensiómetro. Dicha medición se presenta en milímetros de mercurio ( mm Hg).

Conocedores señalan cuatro categorías de la medición arterial. Estas son:

  • Presión arterial normal: si está por debajo de 120/80 mm Hg.
  • Presión arterial elevada: si la presión sistólica está entre 120 y 129 mm Hg o la presión diastólica está por debajo de 80 mm Hg.
  • Hipertensión etapa 1: si la presión sistólica está entre 130 y 139 mm Hg o una presión diastólica de 80 a 89 mm Hg.
  • Hipertensión etapa 2: si la presión sistólica es igual o mayor de 140 mm Hg y la diastólica de 90 mm Hg o mayor.

Según los resultados, el médico podrá recomendarle cambiar algunos hábitos, así como seguir una dieta saludable que sea baja en contenido de sal, realizar ejercicio, evitar el cigarrillo y mantener su peso.

De igual manera pueden recurrir a medicación como diuréticos tiazidas, betabloqueadores, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, inhibidores de la renina, entre otros.

Cuidados y prevención:

Una vez diagnosticada la Hipertensión Arterial, como parte imperativa de su tratamiento el individuo que la padece debe asimilar que esta es una condición que desarrolló de por vida, y que su diagnóstico es un signo de alerta importante que indica cuan necesario es realizar cambios urgentes y significativos en su modo de vida, a pesar de estar bajo un tratamiento farmacológico.

A algunas personas les basta con modificar sus hábitos para controlar la tensión arterial, como:

  • Abandonar el consumo de tabaco
  • Adoptar una dieta saludable
  • Hacer ejercicio con asiduidad
  • Evitar el uso nocivo del alcohol
  • La reducción de la ingesta de sal también puede ayudar

A otras personas, estos cambios les resultan insuficientes y necesitan tomar medicamentos con prescripción médica.

En este caso, el médico tratante debe realizar una prescripción de medicamentos para la hipertensión a su paciente, los cuales entrarán al organismo para, entre otras funciones: eliminar el exceso de grasa, sal y líquidos del cuerpo; disminuir los latidos cardíacos y dilatar los vasos sanguíneos. A la par de esto, debe existir un monitoreo diario de la tensión, ya que la prevención y seguimiento de la enfermedad son esenciales para prevenir futuras complicaciones.

Factores de riesgo:

La Hipertensión Arterial es conocida en la sociedad como un asesino silencioso, y este calificativo no es gratuito. Dada su condición de no presentar una sintomatología característica o precisa de esta enfermedad, suele avanzar sin que quien la padece lo note; y, mientras más elevados sean los niveles de Tensión Arterial, será mayor es el riesgo de daño al corazón y a los vasos sanguíneos de órganos principales como el cerebro y los riñones, por lo que un monitoreo periódico es vital para evitar estos estragos.

Si hablamos de las cifras de la Hipertensión Arterial, esta es la causa de por lo menos el 45% de las muertes por cardiopatías, y el 51% de las muertes por Accidente Cerebrovascular. En 2008, en el mundo se habían diagnosticado como pacientes hipertensos aproximadamente el 40% de los adultos mayores de 25 años; el número de personas afectadas aumentó de 600 millones en 1980 a 1000 millones en 2008. Estudios afirman que en la actualidad la Hipertensión Arterial afecta ya a mil millones de personas en el mundo. Los investigadores calculan que es la causa por la que mueren anualmente nueve millones de personas

Si no se identifica y/o controla, la hipertensión puede causar un Infarto de Miocardio, un ensanchamiento del corazón y, a la larga, una insuficiencia cardiaca. Los vasos sanguíneos pueden desarrollar protuberancias (Aneurismas) y zonas débiles que los hacen más susceptibles de obstruirse y romperse. La tensión arterial puede ocasionar que la sangre se filtre en el cerebro y provocar un Accidente Cerebrovascular (ACV). También puede provocar deficiencia renal, ceguera y deterioro cognitivo.

Otras enfermedades relacionadas:

Video explicativo sobre la hipertensión arterial:

Referencias y fuentes: