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Infección en la sangre: ¿Que es, cuales son las causas y su tratamiento?

Infección en la sangre
Infección en la sangre: ¿Que es, cuales son las causas y su tratamiento?
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La bacteriemia es la invasión del torrente circulatorio por microorganismos que llevan a que se presente una infección en la sangre. Este padecimiento se logra diagnosticar por medio de exámenes de hemocultivos, donde se revisa si hay presencia de bacterias en una muestra da sangre.

En este artículo podréis encontrar qué es una infección en la sangre, a qué hacen referencia los términos bacteriemia y sepsis, cuáles son sus síntomas, cómo detectarlas a tiempo y cómo tratarlas. También encontraréis información sobre su relación con otras enfermedades y los daños que deja este tipo de infección en el cuerpo humano.

¿Qué es la infección en la sangre?

A la infección en la sangre se le conoce como bacteriemia, lo que indica la presencia de bacterias en el torrente sanguíneo. Dado que la sangre es un medio estéril, las infecciones de este tipo pueden producirse de forma espontánea o por el uso de sondas gastrointestinales o catéteres que estén contaminados, estos terminan infectando a los tejidos y llegando hasta la sangre.

Otra forma de contagio es después de que una persona se someta a procedimientos odontológicos, digestivos o la curación de una herida, que impliquen la manipulación de tejidos e impliquen incisiones y contacto con la sangre que hagan posible el ingreso de bacterias al organismo.

No obstante, este concepto es distinto al de sepsis, que es la respuesta inflamatoria sistémica que se presenta cuando hay una infección. Cuando hay presencia de ambas en el cuerpo, se le conoce como septicemia.

También es importante aclarar que las personas con bacteriemia en muchas ocasiones no tienen síntomas que indiquen la presencia de esta infección en el cuerpo, aunque lo más común es que el paciente presente altas fiebres.

En los peores casos, la bacteriemia puede causar infecciones muy delicadas como la endocarditis, que es cuando los gérmenes que viajan por la sangre llegan al corazón.

Causas de una infección de sangre:

Cualquier persona puede presentar una sepsis, sin embargo, existe un mayor riesgo en los siguientes casos:

  • Personas con sistemas inmunitarios debilitados
  • Bebés y niños
  • Personas mayores
  • Personas con enfermedades crónicas, como diabetes, SIDA, cáncer y enfermedad renal o hepática
  • Personas que sufren de una quemadura severa o trauma físico

En este tipo de casos cualquier infección por pequeña que sea, puede extenderse rápidamente generando una sepsis. Hay diversas causas que pueden generar esta enfermedad, las más frecuentes son:

  • Infecciones por vía oral: debido a intervenciones orales o simplemente producida por nosotros.Por ejemplo, una gingivitis que se alarga en el tiempo y produce periodontitis, es un factor de riesgo muy importante.
  • Infección pulmonar: como la neumonía bacteriana.También puede ser debido a procedimientos médicos que se practiquen en el tracto respiratorio, como, por ejemplo, una broncoscopia o recibir respiración artificial durante 2 o más días (ya que pueden introducirse bacterias a través del tubo respiratorio).
  • Infección proveniente de procedimientos genitourinarios: como la colocación de catéteres o Infecciones del Tracto Urinario.
  • Infecciones de la piel: por ejemplo, en pacientes que llevan mucho tiempo hospitalizados y sufren úlceras en la piel, estas pueden infectarse.
  • Intervenciones quirúrgicas del Aparato Digestivo: producto de infecciones como apendicitis o peritonitis o por lesiones por arma blanca o arma de fuego.
  • Dado principalmente en recién nacidos de bajo peso que se mantienen hospitalizados y utilizan vías parenterales, las cuales se convierten en puerta de entrada de infecciones locales y luego sistémicas.

Enfermedad en la sangre Infección en la sangre

¿Que síntomas tiene la infección en la sangre?

En muchos casos, las infecciones en la sangre pueden aparecer de forma asintomática, o sea, sin mayor presencia de síntomas que permitan indicar que hay una bacteriemia en el organismo. En ocasiones, los pacientes con una infección en la sangre presentan únicamente una fiebre moderada.

Pero en caso de que se presenten síntomas, suelen aparecer algunos como los escalofríos, las alteraciones sensoriales, la hipotensión, la fiebre persistente y los problemas gastrointestinales, bien sea el dolor abdominal, los vómitos, la diarrea y las náuseas constantes.

En casos más graves, un shock septicémico, que es la reacción a la infección completa o metastásica, es una alerta que indica que la infección ya se encuentra demasiado avanzada y ha llegado a casi todo el cuerpo.

En los peores casos, cuando se presenta la septicemia, el paciente debe ingresar a la unidad de cuidado intensivo para tratar lo más pronto posible la infección y evitar que continúe propagándose por el organismo.

¿La infección de la sangre es contagiosa?

Al tratarse de una infección producida por una bacteria, que puede producirse con el uso de un dispositivo contaminado o en un ambiente con microorganismos, la bacteriemia puede resultar contagiosa.

Si una persona utiliza una sonda que no está correctamente esterilizada o se encuentra en un espacio que contenga bacterias en el ambiente, puede llegar a contraer una infección que termine entrando en la sangre, especialmente si tiene una herida abierta.

Infección de la sangre en bebés y en niños:

Los bebes y los niños son una de las poblaciones más susceptibles a este tipo de infección, debido a la características inmunológicas que presentan los niños a diferentes edades de vida, especialmente en los recién nacidos, cuyo sistema inmunológico, es deficiente y requiere de mayores cuidados por parte de los padres o en su defecto en la sala de atención neonatal.

¿Qué personas están más en riesgo de padecer esta enfermedad?

Las personas que acaban de salir de un procedimiento quirúrgico o tienen heridas abiertas presentan mayor posibilidad de experimentar una bacteriemia, debido a que es a través del contacto con dispositivos contaminados como lo son las sondas o los catéteres en hospitales, cuando se suelen provocar las infecciones, y con mayor chance si hay una sutura que permita el contacto del aire con la sangre.

Tratamiento de la infección en la sangre:

Al tratarse de una infección, lo mejor es la administración de antibióticos una vez se encuentre la presencia de bacteriemia en el cuerpo, estos medicamentos ayudarán a combatir la infección a través de la creación de anticuerpos y a fortalecer el sistema inmunológico.

La Profilaxis antibiótica es el tipo de medicamento empleado en estos casos en los que la infección necesita controlarse de inmediato para evitar que se propague por toda la sangre.

La sepsis es una enfermedad grave, potencialmente mortal, por lo que es importante tratarla cuanto antes y mantener al paciente muy vigilado. No obstante, hay que recalcar que, al igual que ocurre con el diagnóstico, no existe ningún fármaco concreto para tratarla, siendo necesario un manejo global del paciente.

Es muy importante iniciar el tratamiento lo antes posible, pues así se incrementan las posibilidades de supervivencia:

  • Monitorización: registro continuado en el tiempo de las constantes vitales del paciente (tensión arterial, frecuencia cardíaca, cantidad de oxígeno en sangre, frecuencia respiratoria) para mantener a éste lo más vigilado posible.
  • Tratamiento de soporte: es fundamental conseguir que el paciente mantenga unos valores adecuados de tensión arterial. Para ello se utilizan sueros intravenosos que, al aumentar el volumen sanguíneo, permiten aumentar la presión arterial. Si con los sueros no es suficiente y el paciente sigue teniendo bajas tensiones se pueden utilizar fármacos vasoconstrictores, que contraen los vasos sanguíneos con el objetivo de intentar aumentar la tensión arterial. Si a pesar de utilizar fármacos no se consigue aumentar ésta el pronóstico del paciente es peor y aumenta el riesgo de muerte.

Por otro lado hay que aportar oxígeno con oxigenoterapia si los niveles en sangre son bajos (llegando a ser necesario en los casos mas graves utilizar sistemas de ventilación mecánica, es decir, sistemas de respiración artificial). Igualmente, es importante mantener los niveles de glucosa en sangre lo más controlados posible, disminuyendo así el riesgo de mortalidad.

Otras enfermedades relacionadas:
 

Video explicativo sobre la infección en la sangre:

Referencias y fuentes: